FUNDATAE ha hecho público su estudio “Propuesta para la mejora del RETA”, un documento técnico en el que analiza el funcionamiento del nuevo sistema de cotización por ingresos reales y plantea medidas concretas para corregir sus disfunciones, reforzar la protección social del colectivo y avanzar hacia un modelo verdaderamente justo, contributivo y sostenible. El informe parte de la evaluación de la primera regularización de cuotas correspondiente al ejercicio 2023, tras la entrada en vigor del nuevo sistema el 1 de enero de ese mismo año. Si bien FUNDATAE valora positivamente el cambio de paradigma hacia la cotización por ingresos reales y la equiparación progresiva con el Régimen General, el estudio identifica importantes áreas de mejora que requieren ajustes normativos.

Uno de los ejes centrales del documento es la persistencia de la regresividad en el RETA. Según los datos analizados, las y los autónomos con menores ingresos soportan un esfuerzo contributivo proporcionalmente muy superior al de aquellos situados en los tramos más altos. El estudio evidencia que mientras quienes ingresan en torno a 500 euros mensuales pueden destinar más del 40% de sus rendimientos a la cuota, en los tramos superiores (por encima de 6.000 euros mensuales) el esfuerzo real puede situarse en torno al 5%, una vez descontado el efecto fiscal de la deducción en el IRPF.

Ante esta situación, FUNDATAE propone continuar avanzando en la adaptación de las bases de cotización a los ingresos reales, incrementando progresivamente la contribución en los tramos más altos y bonificando las cuotas en los tramos inferiores para evitar que la reducción de cuotas implique una merma de protección social. El documento dedica un bloque específico a la mejora de la protección social, especialmente en lo relativo a la prestación por cese de actividad. El estudio señala que, pese a registrarse más de 300.000 bajas anuales en el RETA, únicamente el 0,22% de los autónomos percibe esta prestación, frente a una cobertura cercana al 9,5% en el Régimen General

FUNDATAE propone flexibilizar los requisitos de acceso, adaptando las causas económicas a criterios similares a los contemplados en el despido objetivo del Estatuto de los Trabajadores, así como simplificar la acreditación en casos de fuerza mayor, violencia de género o trabajadores autónomos económicamente dependientes (TRADE). Asimismo, la organización reivindica la extensión de los subsidios por desempleo, incluido el subsidio para mayores de 52 años, a las personas trabajadoras autónomas, eliminando una discriminación que considera injustificada.

El estudio también aborda la financiación del sistema y defiende que la sostenibilidad del RETA debe asentarse sobre el principio de justicia contributiva. Según los cálculos recogidos en el informe, si los autónomos situados en los dos tramos superiores (más de 4.050 euros mensuales) cotizaran plenamente conforme a sus ingresos reales, podrían inyectarse hasta 3.900 millones de euros adicionales al sistema

Entre las propuestas se incluye:

  • Extender al RETA la cotización adicional de solidaridad en las mismas condiciones que en el Régimen General.
  • Revisar las bonificaciones y reducciones existentes —como la tarifa plana— para redirigir los recursos hacia los tramos de menores ingresos.
  • Financiar los gastos impropios del sistema (complementos a mínimos, brecha de género, bonificaciones) con cargo a los Presupuestos Generales del Estado y no a las cotizaciones.

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